Flores Silva retorna al ruedo político.

Flores_SilvaVeinticuatro años después de optar por dedicarse a la actividad privada, el exsenador Manuel Flores Silva retornó a la política activa como precandidato del Partido Colorado. Vuelve -asegura- “para darle vigor a la columna batllista”.
“Nadie vuelve después de estar 24 años alejado de la política para criticar. Yo tengo la intención de aportar”, afirma Flores Silva, quien en los últimos 21 años se desempeñó como consultor de Naciones Unidas en países como Nicaragua, Bolivia y Perú. Dice que esa experiencia recogida en diseño institucional es la que le permite desembarcar con nuevas ideas y aportes.
En un partido polarizado donde Vamos Uruguay y Propuesta Batllista acaparan la amplia mayoría del electorado colorado, aclara que su objetivo como precandidato del sector Ala Batllista es presentar propuestas concretas. Por eso solicitará una ronda con los precandidatos a la Presidencia de todos los partidos para presentarles ideas vinculadas con el fortalecimiento de las políticas sociales.
En esa línea constructiva se cuida de no atacar a los senadores Pedro Bordaberry y José Amorín, y modera sus críticas hacia el gobierno del Frente Amplio.
“Al país le está faltando hoy racionalidad en propuestas de políticas sociales y productivas. Salgo para hacer ese aporte porque se da la paradoja de que el país está muy rico y muy fragmentado. El país tiende a desordenarse cuando carece de esa visión batllista”, afirma.
Define al batllismo como socialdemócrata y republicano, sensibilidad que tampoco dice encontrar en las políticas que aplica el gobierno.”Descuento que el gobierno tiene la mejor intención pero hoy en el mundo hay una dicotomía entre izquierda republicana e izquierda socialista. Para nosotros los pronunciamientos populares son sagrados, la Suprema Corte de Justicia se respeta, la libertad de prensa no se toca, lo jurídico está por encima de lo político y la Constitución no se viola. Tampoco deben existir los empresarios del régimen, sean futboleros, mediáticos, pesqueros y turísticos”, dice, y luego aclara sobre tales ejemplos, no elegidos al azar, que explican “una distinción delicada entre lo que es la izquierda republicana y la izquierda socialista”.
Fuente: El País
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